Cantabria 03/10/2017

La lluvia y la niebla frenan la progresión de la Reserva del Saja
La lluvia y la niebla que el sábado hicieron acto de presenta en la mayoría de los montes de Cantabria frenaron la positiva temporada de caza de jabalí que, hasta ese momento, se estaba viviendo en la Reserva del Saja, con unos números realmente buenos.
Sin embargo, las inclemencias climatológicas hicieron que seis de las siete cacerías previstas tuvieran que ser aplazadas para la jornada de mañana. Sólo se pudo desarrollar una batida, la prevista para el lote de Robla Subiedes, de donde la cuadrilla que dirige Victoriano Velarde se bajó con 11 animales, uno menos de los que fija el cupo establecido para la comarca lebaniega.

El domingo, con unas condiciones mucho más favorables, las aguas volvieron a su cauce y todas las cacerías programadas pudieron desarrollarse con normalidad. Así, en la cuenca del Besaya, la cuadrilla de Alejandro Abad se hizo con un magnífico ejemplar -superó con amplitud el centenar de kilos- en una cacería en la que se movieron más jabalíes. Cerca de allí, en Mozagruco, ya en la comarca de Cabuérniga, la cuadrilla de Juan Manuel Díaz abatió tres cerdos salvajes.

En Liébana, la cuadrilla de Victoriano Velarde no pudo repetir el éxito que el día anterior había tenido en Robla Subiedes y tuvo que conformarse con un par de suidos en su visita al lote de Dobra El Mazo, los mismos que los de Vicente Puertas acertaron a tumbar en el monte de Sobrebodia.

Los dos únicos ceros del fin de semana se cosecharon en los montes de Fuentes Oeste, en Campoo, y Casal Este, en Rionansa.