Valencia 05/10/2017

La limitación de quemas amenaza la inundación del coto de Cullera
Nuevas dudas se ciernen sobre el decreto de quema de la paja sobrante de la siega del arroz. Si los arroceros ven con escepticismo el banco de paja que ofrece el Consell, ahora son los cazadores quienes se plantean algunos problemas.
La Conselleria de Agricultura y Medio Ambiente ha marcado las zonas hondas incluidas en el Parque Natural de la Albufera en las que se puede quemar, que finalizan en el término de Cullera, en el camino conocido como del Butano, y solo llegan hasta donde finaliza el coto de caza. Los cazadores han alzado la voz ya que consideran que para poder inundar el acotado de caza las aguas se han de trasladar desde la zona de la margen izquierda del Xúquer, de forma que deberían cruzar campos de la zona alta, en la cual no se puede quemar la paja a no ser que los propietarios así lo soliciten en base a motivos fitosanitarios.

Algunos cazadores consultados pusieron ayer el grito en el cielo. «Por un lado, si se suelta el agua como se ha venido haciendo habitualmente, podría darse el caso de que la misma arrastre mucha paja de las zonas donde no se puede quemar, con lo que la paja llegaría a la zona del acotado, que se llenaría de agua con un importante riesgo de putrefacción, con los problemas sanitarios que ello comportaría».

El presidente de los regantes de Cullera, Pepe Polo, señaló que «el problema tiene una difícil solución, ya que si no se puede quemar la paja en la zona alta, no se podría soltar agua para inundar el acotado». Según Polo, se debería quemar la paja desde el camino del Altet o el camino que va hasta Inagra porque sino es así «se podrían producir graves problemas sanitarios ocasionados por la putrefacción de la paja».

Regantes y cazadores apuntaban ayer la posibilidad de que fuese el ayuntamiento el que solicitara una autorización especial para el conjunto de campos afectados por la suelta de agua. En caso de no hacerse, hasta el 1 de noviembre, y una vez resueltos los expedientes presentados, no se podría empezar a quemar. El concejal de Medio Ambiente y Agricultura, Hugo Font, señaló ayer que el ayuntamiento ha insistido en todas las reuniones a las que ha asistido «en que estas zonas próximas al acotado tuviesen permiso para quemar, ya que iba a inundarse, para evitar posibles peligros fitosanitarios o de hongos».