Córdoba 10/11/2017

La temporada de caza menor arranca floja, pero con expectativas de remontar
La sequía, una vez más, tiene la culpa del mal inicio de la temporada de caza menor. La falta de agua la sufre el campo y los animales por igual. No hay comida para los animales ni refugios donde hacerse sus madrigueras para protegerse de las alimañas. «Los animales están débiles por la falta de comida y no han criado bien, por lo que su número en el campo es menor».
Así lo señala el delegado en Córdoba de la Federación Andaluza de Caza, Francisco Javier Cano. Añade que «las previsiones se han cumplido y la temporada ha arrancado floja».

Por trofeos, la liebre y el conejo están dando la talla y se están cazando bien en aquellas zonas con alta densidad de población. En otros lugares su captura «no es la que que nos gustaría, algo corta», según señala el presidente de la sociedad de cazadores de Aguilar de la Frontera -una de las más importantes y de mayor número de asociados de la provincia-, Cristóbal Reina.

La pieza de caza menor que no levanta cabeza es la perdiz. El delegado de la FAC añade que, un año más, los cazadores están renunciando a los días que les corresponde para salir al campo y dar caza a este ejemplar para facilitar su recuperación. «La perdiz no se está cazando en los cotos pese a que está la veda abierta», sentenció.

Esperanza con el zorzal

Y está la incógnita del zorzal, cuya temporada arrancará el próximo 12 de noviembre. A juicio del delegado de la FAC este año será una temporada mucho mejor en esta especie que la pasada, puesto que han entrando en mayor número a la Península Ibérica. «Se está viendo una entrada buena y eso nos hace ser optimistas», indicó.

Por su parte, Reina prefiere mantener la cautela. «El zorzal, hasta que no empieze a cazarse es una incógnita», señaló. Su percepción sobre la entrada de este ave migratoria no es la misma que la del delegado de la FAC en Córdoba. «Los cazadores hemos hecho conteos y parece que están entrando menos, pero quien sabe cómo se dará la temporada», apuntó. Y es que los hábitos de este ave están cambiando y los pasos naturales de antaño ya no son los mismos, como tampoco las zonas donde anida.

El resto de especies de caza menor, como codornices, palomas, córvidos o zorros, tienen menos afición en la provincia y su captura es «anecdótica», según señalan el delegado de la FAC.