Valencia 19/11/2017

Pego y Oliva exigen realizar más batidas para acabar con la excesiva población de jabalíes
Los excesos de población de jabalíes están resultando un verdadero problema para los agricultores y los conductores de la comarca de la Safor y la Marina. La extrema sequía que sufre la Comunitat está favoreciendo aún más la presencia de este tipo de animales salvajes en zonas cercanas a las poblaciones, e incluso se han divisado estos ejemplares en algunas playas.
Se trata de una situación a la que los municipios de Pego y Oliva quieren poner solución. Ambos ayuntamientos creen que el problema se puede paliar con un aumento del número de batidas, especialmente la modalidad más común, la de gancho, además de contemplar la prolongación de los permisos, pues en 2017 esta especialidad está permitida desde el pasado 12 de octubre hasta el próximo 6 de diciembre.

La consecuencia más grave de la excesiva presencia de estos animales es el aumento de accidentes de tráfico que se producen en las vías que cruzan los términos municipales. De hecho, la semana pasada se produjeron al menos cinco casos en zonas cercanas a Oliva donde los conductores tuvieron que ser atendidos en un centro sanitario.

La carretera que une la Ciudad Condal con Pego es una de las que mayor peligrosidad presenta, ya que muchos de estos animales salvajes cruzan la vía para acercarse desde la zona más montañosa hasta lugares más húmedos. No obstante el edil de Agricultura pegolino, Andreu Dominguis, aseguró que el principal problema en su término municipal se encuentra en la zona de la carretera CV-700, dirección El Verger.

El concejal explicó que por este vial es habitual ver transitar a estos animales, ya que «esta carretera se encuentra entre el parque natural y la zona de Monte Pego».

Durante el verano es habitual que los jabalíes vivan en la zona de la marjal, «cuando empiezan las lluvias y se inunda la zona, empiezan a subir a Penya Roja y Monte Pego, es entonces cuando más aumentan los accidentes». De hecho, Dominguis recordó que hace unos años la asociación de cazadores de la localidad contaba con un seguro que se hacía cargo de todos los accidentes con vehículos producidos por un jabalí, pero «tuvieron que darlo de baja porque el elevado número de casos les había subido la cuota anual cerca de los 14.000 euros».

Por su parte, desde el colectivo de los cazadores comentaron que el número de batidas ha disminuido en los últimos años, «porque es muy complicado organizar una». Por lo que se decantaron por otro método de caza, de similar eficacia, el de espera.

Otro de los sectores que también sufre las consecuencias del aumento de los cerdos salvajes es el de los agricultores, ya que son capaces de causarles graves desperfectos. El riego por goteo es el principal reclamo de los jabalíes que acuden a los huertos buscando zonas húmedas y en estos sistemas por goteo encuentran su verdadero atractivo.

El edil pegolino apuntó que es habitual encontrar en muchos de los huertos del término municipal grandes hoyos y huellas de estos animales. Incluso aseguró que en ocasiones los agricultores se encuentran árboles recién plantados que han sido arrancados.

Por su parte, el concejal de Agricultura de Oliva, Gabriel Oltra, señaló que esta situación «es un problema que cada año va incrementándose más, porque cuando más sequía hay tienen menos comida y los jabalíes se acercan más a las zonas pobladas». Oltra indicó que desde el Consell Agrícola local se han barajado «un amplio abanico de posibilidades para erradicar el problema y estamos esperando a una reunión con un técnico de la conselleria para buscar una solución».

El edil olivero destacó que los animales, ante el problema de sequía, no tienen suficientes alimentos en sus zonas y bajan a hasta núcleos cercanos a los pueblos para buscar raíces húmedas y tener más facilidad de encontrar comida. «Los jabalíes destrozan las tuberías de goteo, cometen verdaderas atrocidades en los campos e incluso hemos visto que en ocasiones casi han conseguido arrancar árboles. Se comen todo lo que encuentran», apuntó el concejal, quien remarcó que «recibimos quejas de los agricultores por lo que está sucediendo».