Aragón 26/11/2017

La temporada de caza 2018-2019 retrasará su inicio por el impacto del 'cambio climático'
El cambio climático, con la consiguiente alteración de las temperaturas que se viene observando en los últimos años, podría motivar importantes novedades en la próxima temporada de caza.
Así se advierte en el borrador del Plan General 2018-2019, publicado recientemente en el Boletín Oficial de Aragón, donde se recoge que la fecha de inicio de la veda de caza menor (segundo domingo de octubre) se retrasaría una semana y, por consiguiente, el cierre se aplazaría al último domingo de enero.

El proyecto, expuesto a alegaciones hasta el 16 de diciembre, también contempla variaciones en la caza de la tórtola y el zorzal. El periodo hábil de captura de la primera de estas especies comenzaría el 20 de agosto y duraría hasta el tercer domingo de septiembre; en lo que respecta al zorzal, la clausura de su campaña cinegética -en la modalidad de puesto fijo permitiría el uso de perros para la recogida de las piezas abatidas siempre y cuando permanezcan atados durante los disparos- se pospondría hasta el 10 de febrero.

En referencia al conejo, el nuevo plan indica que las fechas de caza ordinaria (del segundo domingo de agosto al 1 de abril) y los controles de población, encaminados a reducir los daños en las plantaciones agrícolas, se mantendrían como hasta ahora. “Los propietarios o arrendatarios de terrenos afectados por esta especie podrán solicitar permiso al titular del coto para cazar -ellos mismos o por mediación de terceros- en madriguera con hurón, acompañado de red capillo y/o escopeta”, señala el documento, antes de referirse al jabalí como otro animal perjudicial para los cultivos.

“Con el fin de reducir al máximo posible los daños agrícolas producidos por jabalí, se mantiene como periodo mínimo de aviso para la realización de las esperas a esta especie las 24 horas”, recoge el texto, remarcando que es un plazo idéntico al de la presente temporada.

Seguidamente, el proyecto de orden de la Dirección General de Desarrollo Rural defiende que, con el fin de poder equilibrar la proporción de sexos de las poblaciones de cabra montés, “se autoriza la caza de las hembras y de sus cabritos en la modalidad de batida en aquellos cotos de caza que lo incorporen en sus planes técnicos”, y añade que “las categorías de machos monteses a abatir se especificarían del mismo modo que se está haciendo actualmente en las resoluciones del INAGA”, es decir, concediendo los precintos de caza a los cotos.

Por último, el plan destaca que, en lo que respecta a la utilización de los perros sueltos en lugares públicos para la caza, Aragón seguirá remitiéndose a la legislación básica del Estado. Así, durante la próxima temporada tampoco se podrán utilizar los dogos argentinos -catalogados como peligrosos- para cualquier actividad cinegética.



Propuesta de la FAC

Hace tiempo que la Federación Aragonesa de Caza (FAC) venía reclamando que se retrasase el comienzo de la temporada. Con el calor, especies como la perdiz tardan más en aparearse y las jornadas cinegéticas pierden atractivo. Además, los perros sufren por las altas temperaturas y la escasez de agua en los montes que recorren.

Sobre el periodo hábil de captura del zorzal, fuentes de FAC sostienen que el nuevo plan serviría para “equiparar” la Comunidad con zonas limítrofes (Cataluña, por ejemplo) que ya manejaban plazos como los que se podrían establecer en el futuro en Aragón. “Es absurdo que haya diferencias entre terrenos que están separados por un río”, lamentan.



Petición de los ecologistas

El borrador del Plan General 2018-2019 vio la luz semanas después de que diversas asociaciones ecologistas reclamasen la suspensión de la temporada mientras dure la sequía. Entienden que las especies cinegéticas están experimentando graves problemas de reproducción y de huida.