Aragón 28/11/2017

La sarna de la cabra hispánica llega a Teruel y podría afectar hasta el 90% de los ejemplares
El avance de la epidemia de sarna sarcóptica de la cabra hispánica ha llegado a Aragón. Dos ejemplares de esta especie del entorno de los Puertos de Beceite han sido detectados y analizados arrojando un resultado positivo.
El primero de los animales fue hallado muerto hace tres semanas por agentes de protección de la naturaleza en el término municipal de Beceite. Los posteriores análisis confirmaron que se trataba del primer caso de sarna en cabra hispánica detectado en Aragón. El segundo de los ejemplares fue identificado la semana pasada por varios cazadores en un coto privado del término municipal de Valderrobres, y, de igual modo, dio positivo en los análisis. En ambos casos, se trataba de machos de unos 6 o 7 años de edad.

Todo indica que las cabras provenían de la vecina Cataluña, donde el brote de sarna fue detectado hace 3 años. Pese a que las poblaciones infectadas de la vecina comunidad se encontraban bajo vigilancia, en estos momentos se produce la época de celo, por lo que los machos jóvenes de esta especie realizan grandes distancias y pueden llegar a recorrer más de 7 kilómetros en un solo día.

Los expertos advierten de que no se puede pronosticar la incidencia al depender de muchos factores pero en el caso más pesimista se podría llegar a reducir el número de ejemplares en un 90%. Hay antecedentes: A finales de los años ochenta un brote de sarna ya redujo hasta un 3% la población de cabras en la sierra de Cazorla, Segura y las Villas (Jaén) en tan solo cuatro años. Pese a que la administración autonómica vecina tomó varias medidas para acotar y frenar el avance de la enfermedad, la llegada del parásito no ha sorprendido.

Por su parte el Gobierno de Aragón dará a conocer el miércoles el protocolo que llevará a cabo tras una reunión en la que consensuarán las distintas medidas con los agentes del territorio. La cita contará con la presencia del Director General de Gestión Forestal, Ángel Bertosa, que se reunirá con representantes de los cotos de caza y agentes forestales. Se desconoce con exactitud cuáles serán las medidas que tomará el ejecutivo autonómico, aunque podrían pasar por reducir la densidad de los ejemplares, actualmente en torno a 10 por hectárea, y a proceder de igual modo a distribuir pienso medicalizado. La población de cabra ha crecido exponencialmente durante los últimos años, llegando a contarse por miles en toda la zona.

No se transmite a humanos

La sarna sarcóptica no se contagia al ser humano. Sin embargo, entre rumiantes tan solo es necesario un contacto mínimo con la piel de un animal infectado, que duerman en el mismo lugar o que roce una piedra en la que se ha rascado el animal enfermo. Los ganaderos podrán controlar el contagio a través de medicamentos y deberán tomar medidas preventivas.

La sarna es una enfermedad parasitaria causada por un ácaro y se transmite por contacto con otros animales afectados. Se manifiesta en el cuello, cabeza y espalda y después se extiende por toda la piel. Los animales pierden pelo y se les forman costras. Además, sufren picores que provocan que se rasquen de forma continua y se vayan debilitando hasta que mueren.

Al parecer, el foco de contagio tuvo lugar en una explotación de ganado caprino del Montsià, cuyas cabezas provenían de Andalucía y estaban infectadas, por lo que transmitieron el parásito a la cabra montés.

La mortalidad de este animal traería consigo perjuicios económicos para el territorio. Es el caso de los cotos de caza y de los propietarios de las fincas. También el turismo vinculado a la naturaleza puede verse negativamente afectado al perder uno de los iconos que más identifican al territorio.