Zaragoza 05/04/2018

«Se nos comen los conejos»: los daños por fauna se han triplicado en el último lustro en Aragón
En Zuera llevan 12 años luchando con un enemigo poco común: los conejos. La localidad zaragozana ha visto cómo la población de estos animales ha crecido hasta un número insospechado que ha hecho que muchos de los campos de cereal de la zona hayan reportado importantes pérdidas.
Su caso sin embargo no es ni mucho menos el único. El último Plan General de Caza de Aragón reconoce la existencia de 112 municipios donde existe una plaga de conejos en los que se permite una mayor temporada de caza de esta especie. Hace una década, para hacerse una idea, apenas eran 60 los núcleos afectados.

En total, los daños por fauna declarados por los agricultores aragoneses se han triplicado en el último lustro, según los datos facilitados por Agroseguro. De apenas 3.000 hectáreas en 2013 a más de 9.900 el año pasado.

El sindicato Uaga reconoció esta problemática la semana pasada emitiendo un comunicado en el que pedía medidas más eficaces para su control y la recuperación de daños, que se calcula que puede ser mucho mayor debido a las parcelas no aseguradas. Grullas, jabalíes, corzos, ciervos o cabras montesas son otros animales que están causando daños repetidos en los cultivos en las últimas campañas.

Por zonas, la comarca central de Zaragoza con 3.014 hectáreas ha sido la más dañada el último año, seguida de Albarracín con casi 2.000 junto con La Almunia y Borja o el Bajo Aragón.


De hurones a pensar que se trata de otra estirpe

En Zuera, donde a la problemática se suma no contar en la actualidad con un coto de caza, que está pendiente de los permisos para reabrirlo de forma municipal, el Ayuntamiento ha promovido permisos especiales de caza que han ayudado a remitir la situación, aunque no de forma completa.

“Hay años que los daños reclamados se han acercado a los 100.000 euros y lo hemos reducido por debajo de los 50.000, pero la plaga sigue”, informan desde el Ayuntamiento.

Los agricultores de la Cooperativa de Zuera llevan años trabajando con hurones para sacarlos de sus madrigueras. “El año pasado un brote de la enfermedad hemorrágica hizo descender un poco su población, pero son animales con un tiempo de procreación muy rápido, y ya se han recuperado. Con los conejos ocurre algo parecido, se nos comen”, comenta David Gregorio, técnico de la cooperativa, que desde hace una década cuenta con una asociación encargada de velar con este problema.

El conejo, considerado en algunos países como Australia una plaga importante por su población, ha encontrado en este municipio aragonés un terreno perfecto para su vida, principalmente, según opinan los agricultores, desde la construcción de la autovía, que dio lugar a terraplenes donde pueden construir sus madrigueras con facilidad.

Su expansión es tal que entre los vecinos existe la creencia de que el conejo que hoy habita sus tierras es de otra estirpe distinta a la autóctona, “dado que lo habitual era que vivieran más en terrenos de pinares, y no en explanadas”, aunque no han conseguido pruebas veterinarias que confirmen su tesis.