Salamanca 30/04/2018

Defensa del mundo de la caza a través de una edición más de la Feria Cinegética
Linares de Riofrío celebró ayer una nueva edición de su Feria Cinegética, en la que se dieron cita 55 rehalas procedentes de Castilla y León (principalmente Ávila y Salamanca), Extremadura y Portugal, con un máximo de 15 perros cada una de ellas y no entre 20 y 30 que es el número que suele tener una rehala.
El motivo, la falta de espacio para albergar tantos animales y las actividades previstas para esta jornada.

Se trata de una feria, como recordó el alcalde de Linares de Riofrío, Ignacio Polo, que sufraga el Ayuntamiento, puesto que «aunque se encuentra dentro del calendario de ferias de la Junta de Castilla y León, la Diputación no subvenciona certámenes de este tipo por no ser agroalimentarios; y sin embargo, mueven a muchas más personas y cuesta más organizarlos que una feria agroalimentaria».

Aún así, esto no fue impedimento para que ayer se citaran en Linares de Riofrío los defensores de la caza con perros de numerosas razas como grifón, anglo francés, beagle, sabueso, podenco, alano, azul de gascuña, jagd terrier, maneto, teckel, patterdale terrier setter, entre otros. Y es que, como recordó el alcalde, «esta Feria Cinegética es también una reivindicación de la caza, porque los dueños de las rehalas son amantes de la naturaleza y de los animales».

Por otro lado, y respecto a las actividades de la jornada, éstas fueron varias y atrajeron la atención de los asistentes como fue la prueba de trabajo de perro en madriguera artificial, en la plaza de toros, en la que participaron 4 cachorros y 8 animales adultos, que demostraron cómo se guían por su olfato para coger los múltiples conejos que se habían escondido. Poco después se iniciaba la prueba de trabajo de caza de zorro en madriguera artificial, pero sin contacto, como recalcaron desde la organización, en la que participaron ocho deuche jack terrier (terrier alemán de caza), que tenían 11 minutos cada uno para dar con el zorro.

Y si estas actividades resultaron llamativas y fueron seguidas por un buen número de público a pesar de la fría mañana, no lo fueron menos los concursos monográficos de perros de rehalas, de madriguera, podencos andaluces, podencos portugueses, manetos y perros de muestra. Tras los cuales llegaría la comida y la entrega de premios.

Y no hay que olvidar la novedad de esta edición de la feria, que llegó con el Club Deportivo de Pesca Mosqueros del Tormes, de Salamanca, que ofrecieron una clase teórica de iniciación a la pesca con mosca, con taller de montaje y lanzado, y juegos interactivos relacionados con la pesca. «La práctica la realizaremos el día 12 de mayo, con una excursión para niños y padres a la piscifactoría de Galisancho y al pantano de Santa Teresa, para que practiquen lo aprendido. También visitaremos Salvatierra de Tormes», explicó Polo.