Castelló 02/05/2018

La fauna salvaje 'amenaza' la agricultura de 36 municipios de Castellón
La sobrepoblación de fauna salvaje siempre ha sido un caballo de batalla para el sector agrario de la provincia de Castellón en particular y de la Comunidad Valenciana en general. Agricultores y ganaderos han alertado en numerosas ocasiones sobre el peligro que supone para la producción las plagas de animales, que destrozan cultivos o impiden la plantación.
Ahora, los datos oficiales corroboran la teoría y las administraciones deben seguir trabajando con ahínco por poner punto y final al exceso de población de algunas especies en terreno autonómico, si se desea que la producción de ciertos alimentos siga adelante. Esa es la realidad que se refleja en un estudio elaborado por la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural, capitaneada por Elena Cebrián.

Un total de 166 municipios de la Comunidad Valenciana están en riesgo a causa de la sobrepoblación de fauna salvaje, de los cuales hasta 36 forman parte de la provincia de Castellón. Ello supone cerca del 21,7% del total de localidades autonómicas. Así lo confirmaron ante preguntas de este diario desde La Unió de Llauradors i Ramaders, una de las agrupaciones agrarias y ganaderas que reivindicaron, vía comunicado, una rápida respuesta por parte de las administraciones ante esta situación. La mayoría de estos municipios pertenecen, según las mismas fuentes, a las comarcas del «Baix Maestrat, la Plana Alta y la Plana Baixa».

En suma, un total de 842.565 hectáreas en la Comunidad Valenciana están en riesgo elevado de sufrir daños por la sobrepoblación de la fauna salvaje. «Cultivos como los cítricos, frutales, olivos, hortalizas y viñedos están expuestos a la acción depredadora de especies silvestres como los conejos, los jabalíes, los ciervos y la cabra montesa», apuntaron desde La Unió, Fepac-Asaja o AVA-Asaja, entre otras asociaciones.

El próximo 26 de mayo, las agrupaciones agrarias y ganaderas -un total de 15- realizarán una concentración en Valencia para protestar contra estos hechos, reclamando un mayor control cinegético que permita a los productores dejar de sufrir pérdidas por los daños en los cultivos ocasionados por la fauna silvestre.
La caza controlada como solución

Concretamente en la provincia de Castellón, hay que recordar la afección causada por la plaga cunícola en términos municipales como Vilanova d'Alcolea -que acoge las instalaciones del aeropuerto-. La propia Cebrián ha reconocido en alguna ocasión este hecho y su Conselleria es consciente de que supone una problemática a valorar. En la misma línea que los agricultores se pronuncian los cazadores de la provincia de Castellón.

Tal y como subrayó el delegado provincial de la Federación de Caza de la Comunidad Valenciana, Máximo Belenguer, «la temporada de caza de conejos con armas comenzó el 12 de octubre y acabó a principios de enero», puntualizando que «desde el tercer fin de semana de julio hasta el propio 12 de octubre se permite la captura de conejos con perros». Ante esto, Belenguer recuerda que «los cazadores llevamos alrededor de tres y cuatro años pidiendo a la Conselleria que se amplíe la temporada de caza con armas, debido a la afección que sufren los cultivos de municipios como Vinaròs, Vilanova o Benicarló», entre muchos otros.

Lamentablemente, «parece que aunque la Conselleria está escuchando nuestras peticiones, su línea va más por reparar daños en los cultivos que en prevenir, tal y como nosotros defendemos», explica el responsable de la citada federación en Castellón.

Tal y como expone Belenguer, «la caza tiene una labor muy importante, ya que ayuda a controlar las especies, ahorrar daños a los cultivos y generar movimiento económico en la provincia, también en los municipios de interior». «Es una actividad lúdica y sin coste para la administración, por tanto sin coste para la sociedad, importante a nivel económico y sostenible, pues ayuda a prevenir incendios», concluye Belenguer.
Cupos injustos

El delegado de la Federación de Cazadores de la Comunidad en Castellón, Máximo Belenguer, lamenta el comportamiento de la Conselleria de Agricultura en lo relativo a la normativa de caza del jabalí y la cabra montesa. En el caso de la primera especie, la temporada llegó a su término «la segunda semana de febrero». El problema es que la sobrepoblación «va en aumento y de forma desmesurada, conforme a cómo va mejorando la situación de los montes». «En este sentido, la Conselleria actúa donde se han producido daños y eso no lo entendemos, se debe ampliar la temporada para prevenir la afección», reivindica Belenguer. Hay que recordar que, entre otras zonas, en el Desert de les Palmes existe gran cantidad de jabalíes.

Por lo que respecta a la cabra montesa, no existe una temporada de caza oficial, sino que la Conselleria fija «cupos por cada municipio». No obstante, la sobrepoblación de este animal en municipios como Albocàsser, Llucena, les Useres o Serra d'en Galceran -entre otros-, causa notables daños en producciones como la de almendra y, pese a ello, «la Conselleria no actualiza los cupos y precintos».

Desde la federación, alertan sobre ello y piden al Consell que permita cazar más cabras montesas en la comarca de Els Ports, teniendo en cuenta además su atractivo en el turismo cinegético.